Mi querido Señor, que deseas Tu compartir con Tus hijos a través del mundo sobre la oración?
Mi queridos hijos,
Yo soy amor y Yo deseo a través de la oración llenar sus corazones con amor.
A través de la oración, somos enseñados a ser más bondadosos, compasivos y amorosos hacia sus hermanos y hermanas. A través de la oración, uno crece más cerca al Corazón de Dios, Nuestro Padre, pues Su misericordia es eterna y se levanta dentro de los corazones de Sus hijos para tocarlos con la gracia misma.
La oración es la luz, la vida de un alma pues ella comparte con Dios todo lo que uno necesita para sostenerse con amor.
Mi queridos, queridos hijos, Yo estoy esperando para llenar sus corazones con la luz dorada de amor, con cada palabra que tu hablas a Mi Corazón, pues en la oración, tu encontraras la paz que tu deseas. En oración, tu vivirás dentro de Mi Corazón que siempre esta esperando para recibirte.
No permitan que sus corazones sean desalentados, vengan a Mi. Mis brazos están siempre abiertos. Díganle a Mi Corazón todas sus necesidades. Yo estoy siempre esperando para darles a sus pequeños corazones Mi amor. Pues a través de la oración, ustedes se convierten como si fueran niños pequeños buscando el Corazón de su Salvador para asistirles.
Si, vengan ahora a Mis brazos y no tengan miedo, pues su Salvador esta siempre esperando. Ofrezcan a Mi las peticiones de sus corazones, ofrézcanme su amor. No tengan miedo, tengan esperanza en la luz de Mi amor eterno.
Confíen en la misericordia de Mi amor para siempre.